Despierta el fútbol, crecen las opciones

Tras una primera fase de toma de contacto, la segunda jornada llegaba para aclarar el panorama de las selecciones participantes. La República Checa se jugaba la existencia en un partido que le podía dejar fuera de la EURO antes de tiempo. Rusia podía confirmar su presencia en cuartos de final tras los tres puntos sumados en el primer partido. Griegos y polacos se veían obligados a seguir sumando si querían mantener vivas las opciones de avanzar. Los objetivos empiezan a definirse en el grupo A.

Grecia 1-2 República Checa (Gekas 53′ – Jiracek 3′; Pilar 6′)

Grecia: Chalkias (Sifakis, min. 23); Torosidis, K. Papadopoulos, Katsouanis, Holebas; Fotakis (Gekas, min. 46), Maniatis, Karagounis; Salpingidis, Samaras, Fortounis (Mitroglou, min. 71).

República Checa: Cech; Gebre Selassie, Kadlec, Sivok, Limbersky; Plasil, Hubschman; Jiracek, Rosicky (Kolar, min. 46) (Rajtoral, min. 90), Pilar; Baros (Pekhart, min. 64).

La derrota de la República Checa en el partido de su debut ante Rusia obligaba a los checos a sumar tres puntos para mantener las opciones clasificatorias hasta el final. Esa necesidad se vio reflejada en un inicio de partido nada especulador y con las miras puestas en el gol. Fueron apenas seis minutos los que necesitaron para imaginar un partido casi ganado.  Balón preciso al desmarque de Jiracek y llegó el primer gol. Con los griegos aún descompuestos, la fragilidad de Chalkias supuso el segundo de Pilar, segundo también del propio jugador en el torneo.  No alcanzaban 10 minutos de partido y Grecia ya se veía contra las cuerdas y sometida a un intento de remonta que resultaría estéril.

Los primeros 30 minutos de partido fueron de excelente dominio checo, sin embargo, los segundos 45 minutos fueron otra cosa. Con la victoria prácticamente en el bolsillo, los chicos de Michal Bílek no encontraban la motivación para seguir mandando y los griegos remaron para volver a levantar un partido. Todo fue posible cuando un error de Petr Cech dejó el balón muerto para el gol de Gekas, con tiempo por delante como para que el resultado no quedase en ese 1-2. Sin fútbol por un lado,  y sin capacidad por el otro bando, no hubo más goles y la cosa quedó ahí. Checos que respiran, griegos que lo ven muy negro.

 

Polonia 1-1 Rusia (Blaszczykowski 57′ – Dzagoev 37′ )

Polonia: Tyton; Piszczek, Wasilewski, Perquis, Boenisch; Blaszczykowski, Dudka (Mierzejewski, min.73), Polanski (Matuszczyk, min.85), Obraniak (Pawel Brozek, min.93); Murawski; Lewandowski.

Rusia: Malafeev; Anyukov, Berezutsky, Ignashevich, Zhirkov; Shirokov, Denisov, Zyryanov; Dzagoev (Izmailov, min.79), Kerzhakov (Pavlyuchenko, min.70), Arshavin.

Volvían a la carga los anfitriones polacos ante los goleadores rusos. Ambas selecciones ofrecieron un partido abierto, con opciones en ambas porterías y que finalmente quedó en reparto de puntos. Por un lado Lewandowski peleaba contra la defensa rusa y por el otro Kerzhakov trabajaba como siempre, con el denominador común de la falta de fortuna. Con tanta calidad en el cesped y jugadas de gran nivel, el gol ruso llegó en una jugada de estrategia. Lanzamiento de falta de Arshavin y remate de Dzagoev, que ya suma tres goles, para creer que el billete a cuartos estaba firmado. La situación no desesperó a los polacos, que siguieron intentándolo y si no lograban beneficio era por su falta de acierto, o por la presencia de Malafeev, que evitó con su actuación mayores peligros para su selección.

La segunda parte continuó con un ritmo alto, pero esta vez a los polacos les llegó el gol. Blaszczykowski embocó un zurdazo lleno de calidad para poner las tablas y despertar la alegría local. Había tiempo para creer y sumar tres puntos importantísimos. Las opciones por ambos bandos fueron llegando, pero ninguna tuvo ya el premio del gol. En los últimos minutos, y con el miedo de perder el punto logrado, los polacos volvían a firmar un empate que les permite depender de sí mismos en el último partido del grupo. Ese Polonia-República Checa tendrá de todo, y solo quedará uno.

 

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