Sin pasteleo, mucho sufrimiento

Los días previos al desenlace del grupo C pasaron entre sospechas desde Italia por un posible ‘apaño’ del partido entre España y Croacia. El empate a dos o más goles entre ambas selecciones dejaba fuera de juego a los italianos, independientemente de lo que estos hicieran en su partido ante Irlanda. Desde ambos bandos se dijo una y otra vez que no había pacto posible, que darían lo máximo por ganarse los cuartos de final en el campo. Y eso deparó sufrimiento, y mucho, para que los campeones avanzaran a la siguiente ronda.

Croacia 0-1 España (Navas 88′)

 

Croacia: Pletikosa; Vida (Jelavic, m. 65), Corluka, Schindelfeld, Strinic; Vukojevic (Eduardo, m.66), Rakitic; Srna, Modric, Pranjic (Perisic, m. 66); y Mandzukic.

España: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Piqué, Jordi Alba; Busquets, Xabi Alonso; Silva (Cesc, m. 73), Xavi (Negredo, m. 88), Iniesta; y Fernando Torres (Navas, m. 61).

 

Con el mismo once que sacó su mejor fútbol en el anterior partido ante Irlanda, la selección española quería evitar desde el principio cualquier tipo de especulación sobre el resultado final. Pero no fue fácil, pues los croatas también necesitarían la victoria. El seleccionador Bilic planteó un partido complicado para España. Sin ser una Croacia totalmente ofensiva, si dispuso los jugadores de forma que evitaran el juego español. A los internacionales españoles les costó mucho elaborar y crear peligro. El juego de toque chocaba ante la defensa croata y las ocasiones fueron escasas. Italia ganaba su partido, y cualquier gol dejaría al rival en la cuneta.

En la segunda parte se desató el pánico. Navas sustituyó a Fernando Torres, dejando a España sin referencia ofensiva pero permitiendo una entrada por la banda derecha. Croacia tuvo las mejores ocasiones, sobre todo un cabezazo de Rakitic, libre de marca, que repelió Casillas como pudo. Los corazones españoles temían lo peor en ese momento. Y fue así hasta casi el final, cuando en el minuto 88 Cesc filtró un pase a Iniesta por encima de la defensa para que el manchego dejase vía libre a Jesús Navas y el andaluz marcase con rabia le gol que certificaba el pase a cuartos de final. Entre debates de una y otra índole, la selección española cerraba la primera fase como primera de grupo y esperaba rival. Los italianos agradecieron la profesionalidad tanto croata como española. La profesionalidad que dejó fuera a Croacia.

Italia 2-0 Irlanda (Cassano 36′; Balotelli 90′)

 

Italia: Buffon; Abate, Barzagli, Chiellini (Bonucci, m.57), Balzaretti;  Pirlo, Marchisio, Motta, De Rossi; Di Natale (Balotelli, m.75) y Cassano (Diamanti, m.63).

Irlanda: Given; O’Shea, Dunne, St. Ledger, Ward; McGeady (Long, m.65), Whelan, Andrews, Duff; Doyle (Walters, m.76) y Robbie Keane (Cox, m.86).

 

Italia no tuvo mayor problema en cumplir su parte en busca de los cuartos de final. Tras empatar los dos primeros partidos ante los rivales más fuertes del grupo, contaban con la victoria ante Irlanda, que se presentaba ya eliminada. Antes de especular con el resultado entre España y Croacia, los italianos debían sumar tres puntos. Y lo lograron con cierta comodidad. Irlanda dispuso de un par de contragolpes en la primera mitad, pero que en ningún caso inquietaron al meta Buffon. El control y el dominio era azzurro. Las ocasiones tampoco eran muy claras, peor Cassano abrió el marcador cabeceando un saque de esquina que no pudo evitar Duff en línea de gol. El 1-0 tranquilizaba aún más los ánimos, y el 0-0 al descanso en el otro partido del grupo eran buenas noticias.

La segunda parte se animó más en cuanto a ocasiones. Los italianos empezaban a culminar sus ofensivas con disparos a puerta y los irlandeses disponían de ocasiones en córners y algún balón directo. Así quedó todo hasta los instantes finales de partido, cuando España marcó su gol, que mandaba a los italianos al segundo puesto; llegó la expulsión por doble amonestación de Andrews y justo después, la sentencia italiana tras otro saque de esquina. Esta vez fue Balotelli, que entró al campo sustituyendo a Di Natale, esta vez titular. El atacante del City enganchó una volea al borde del área pequeña que pilló por sorpresa tanto a la defensa como al portero irlandés. Deberes hechos, resultado que convenía en el otro partido y a esperar rival en cuartos de final. Italia está más viva que nunca.

 

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