Sorpresas las justas

El ‘grupo de la muerte’ se cerraría con la inevitable sorpresa de que una de las grandes diría adiós a la Eurocopa. Incluso podían ser dos si Dinamarca consiguiera el pase a los cuartos de final. Alemania lo tenía casi hecho, a falta de un empate para confirmar el primer puesto. El otro hueco se lo disputarían la propia selección danesa mientras en el otro partido pelearían Portugal y Holanda. La victoria lusa significaría avanzar, para los holandeses la tarea sería menos sencilla.

Dinamarca 1-2 Alemania (Krohn-Dehli 25′ – Podolski 19′; Bender 80′)

Dinamarca: Andersen; Jacobsen, Kjaer, Agger, Simon Poulsen; Jacob Poulsen (Mikkelsen, 82), Kvist; Zimling (Christian Poulsen, 79), Eriksen, Krohn Dehli; y Bendtner.

Alemania: Neuer; Bender, Hummels, Badstuber, Lahm; Khedira, Schweinsteiger; Müller (Kroos, 84), Özil, Podolski (Schürrle, 64); y Gómez (Klose, 74).

Dinamarca, tras sorprender a Holanda y casi eliminar a Portugal, llegaba al último partido de la primera fase necesitando lo mejor de sí misma. Además, el resultado del otro partido del grupo también jugaba en sus opciones de clasificación. Alemania quería confirmarse como líder y mantener su favoritismo. Las necesidades de ambos conjuntos dejaron una primera parte activa, con dos selecciones que cuidaban el balón cuando lo tenían en su poder. Con más calidad por parte alemana, los daneses también intentaban llegar a posiciones ofensivas mediante el toque. Podolski tradujo en el marcador la mayor profundidad germana, rematando desde el punto de penalti un balón que no pudo controlar Mario Gómez con anterioridad. El día que celebraba sus 100 internacionalidades, Podolski dejaba una muesca más en su trayectoria. El partido, que se ponía cuesta arriba para Dinamarca, tuvo su mejor respuesta con el empate pocos minutos después. Córner que toca Bendtner y Krohn Dehli peina a gol. Los daneses seguían esperanzados y mantenían el tipo.

Algo que no pudieron hacer en la segunda parte, donde el cansancio pudo con los de Morten Olsen. Con un ritmo más bajo, la segunda mitad avanzó con la pelota en posesión de Alemania, que sin lanzarse tanto al ataque, dominaba con tranquilidad. Özil dejaba detalles de su calidad ante la ligera pasividad rival, que ya no presionaba como en el primer tiempo, ni siquiera tenía las ideas claras para mantener la posesión. Cualquier opción danesa se diluyó a diez minutos del final, en una contra que finalizó el lateral Lars Bender, que sustituía a Boateng, y que cerró totalmente el grupo. Alemania sería primera con pleno de victorias, mientras que Dinamarca, pese a sorprender en el grupo, no obtenía el premio de la clasificación.

Portugal 2-1 Holanda (Cristiano Ronaldo 27′, 74′ – Van der Vaart 12′)

Portugal: Rui Patricio; João Pereira, Pepe, Bruno Alves, Coentrão; Meireles (Custodio, m. 72), Veloso, Moutinho; Nani (Rolando, m. 87), Postiga (Nelson Oliveira, m. 64) y Cristiano Ronaldo.

Holanda: Stekelenburg; Van der Wiel, Vlaar, Mathijsen, Willems (Afellay, m. 67); De Jong, Van der Vaart; Robben, Van Persie, Sneijder; y Huntelaar.

Portugal acompañará a Alemania en los cuartos de final como representante del grupo B. Comenzó el campeonato perdiendo contra los alemanes, y sufrió más de lo necesario para superar a Dinamarca. Pero en el último partido, cuando una victoria le aseguraba el pase, apareció la estrella. Cristiano Ronaldo, discutido por su propia afición por los dos primeros partidos, aseguró la victoria ante Holanda. Y eso que el encuentro empezó mal. Los holandeses iniciaron el choque decididos a dar la campanada clasificándose milagrosamente. El golazo de Van der Vaart, desde fuera del área, en el minuto 12 reforzaba los planes de la Oranje en el marcador, pero fue el juego el que bajó a partir de ese momento. O creció Portugal. Los lusos dieron un paso adelante porque lo necesitaban. Mientras los naranjas parecían cada vez más pequeños, los portugueses se agrandaban. El empate llegó con una magnífica jugada tras pérdida holandesa. La aparición de Joao Pereira para dibujar el pase que supondría el gol de Cristiano Ronaldo fue magnífico. Primer gol del ‘7’ en la EURO, empate en el marcador y a seguir.

Portugal se sabía superior en el global del partido. El paso de los minutos suponía menos esperanza holandesa. Portugal estaba dentro por el resultado del otro partido, pero tampoco podían fiarse. Y la victoria llegó en una jugada rápida, de esas contras que tanto se aprecian. Recuperación de Pepe, carrera de Nani por la banda derecha y recepción de Cristiano en la izquierda. El recorte y el posterior gol fue la mejor culminación posible. Todavía Portugal tuvo opciones de ampliar la renta, disparo al poste de CR incluido. Pero ya estaba hecho. Sin ser, al comienzo del campeonato, una de las favoritas, la selección portuguesa jugará los cuartos de final ante la República Checa, otra selección que tampoco muchos esperaban a estas alturas.

 

Comentar