Todo para el último día

Volvió el fútbol al grupo de la muerte con dos selecciones jugándose todo en su segundo partido. Holanda y Portugal perdieron el primer partido y no se podían permitir otro tropiezo que complicase su futuro en Polonia y Ucrania. Con mayor o menor sufrimiento, unos consiguieron su objetivo mientras que los otros dicen prácticamente adiós al torneo. Mario Gómez se olvida de críticas y continúa su camino: el gol. Y por partida doble.

Dinamarca 2-3 Portugal (Bendtner 40′, 79′ – Pepe 23′; Postiga 35′; Varela 86′)

Dinamarca: Andersen; Jacobsen, Kjr, Agger, Simon Poulsen; Zimling (Jacob Poulsen, min. 16), Kvist; Rommedahl (Mikkelsen, min.60), Eriksen, Krohn-Dehli (Schone, min.90); y Bendtner.

Portugal: Rui Patrício; Joao Pereira, Pepe, Bruno Alves y Fábio Coentrao; Miguel Veloso, Rául Meireles (Silvestre Varela, min.84) y Joao Moutinho; Nani (Rolando, min.89), Hélder Postiga (Nélson Oliveira, min.63) y Cristiano Ronaldo.

Tras la primera jornada, Dinamarca dejó de ser la tapada del grupo y Portugal, tras su derrota, venía avisada de lo que podía pasar. Los portugueses siguen sufriendo para elaborar un juego continuado, pero esta vez se mostraron más certeros de cara a gol. Podemos hablar de un partido bastante soso hasta los últimos diez minutos. Pepe, de cabeza en jugada de córner, adelantó a los de Paulo Bento y Postiga amplió la ventaja tras culminar un pase de Nani. Con 0-2 pasada la media hora, los lusos veían resuelto el partido, sumaban tres puntos y volvían a competir en el grupo. Hasta que apareció Bendtner antes del descanso para recortar distancias y volver a instalar el nerviosismo. El delantero danés ha marcado a Portugal en todos los partidos en los que se han enfrentado.

La segunda parte mantuvo el ritmo aburrido, por momentos soporífero, en el que no pasaba nada especial. Cristiano Ronaldo perdonó dos balones que ya se cantaban y eran dignos de cerrar el partido. No fue el día del astro portugués. Poco después de una de ellas, de nuevo Bendtner remató de cabeza para igualar el partido. Los dos goles de cabeza, ambos con poco tiempo para la reacción rival. Los últimos minutos fueron de acoso portugués, como en el partido frente a Alemania cuando recibieron el gol. Fue un suplente, Silvestre Varela el que esta vez sí acertó con el gol. No pudo rematar de primeras con la izquierda, pero el posterior derechazo desató el delirio luso. Dinamarca aún lo intentó, pero sin fuerzas ni eficiencia. Tres puntos para cada selección en el grupo y pendientes de jugarse el pase en la última jornada

 

Holanda 1-2 Alemania (Van Persie 72′ – Mario Gómez 23′, 38′ )

Holanda: Stekelenburg; Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen, Willems; Van Bommel (V. der Vaart, m. 46), De Jong; Robben (Kuyt, m. 82), Sneijder, Afellay (Huntelaar, m. 46); y Van Persie.

Alemania: Neuer; Boateng, Hummels, Badstuber, Lahm; Khedira, Schweinsteiger; Müller (Bender, m. 91), Özil (Kroos, m. 80), Podolski; Mario Gómez (Klose, m. 72).

Todo o nada. Holanda decepcionó en su estreno ante Dinamarca y debía levantarse ante toda una subcampeona europea como Alemania, que sí venció en el primer partido. Los holandeses únicamente presentaban el cambio de Mathijsen en el once inicial, por lo que el núcleo del equipo seguía siendo el mismo incapaz de crear fútbol en el primer duelo. Alemania se veía relajada por los puntos conseguidos ante Portugal y jugó con calma, hasta que las inexplicables lagunas afloraron en Holanda. Mario Gómez, criticado en Alemania por su contribución al juego del equipo, aprovechó dos balones en el área para marcar dos goles de delantero de los buenos. No pareció muy emocionado al celebrarlos, tal vez eran para él una reivindicación. Así las cosas, con Holanda dos goles abajo, sin encontrar el fútbol que les llevó a la final del pasado Mundial y con Alemania sin pasar excesivos apuros, el descanso trajo consigo la entrada de Huntelaar y Van der Vaart como opciones revolucionarias.

Los tulipanes dejaron su inoperante doble pivote para juntar amantes del balón, pero ya era tarde. Poner a los buenos con 45 minutos por delante para levantar una desventaja de dos goles es casi echarlos a los leones. Crearon ocasiones, menos de las previstas, y el gol lo logró Van Persie con un fuerte disparo desde la frontal, tras moverse bien y eliminar la marca de un siempre correcto Hummels. Sneijder, una vez más, fue el timón Oranje, el que más lo intentó sin suerte. La decepcionante Eurocopa de Holanda no acaba aún porque las opciones, aún mínimas, se mantienen hasta el último partido. Una carambola les mete en cuartos, aunque podrían ir preparando las maletas. Portugal-Holanda y Alemania-Dinamarca en la última jornada para decidir los equipos de cuartos de final. Una grande caerá, quizás dos.

 

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